18 mayo, 2018

Senda Txikita-Senda Los Lobos (15 Ciclistas)


6 de mayo de 2018
distancia: 68 kms
desnivel acumulado: 1.830 mts
IBPindex: 142

Crónica por Saul


Vitin, David “Reventón”, Jero, Fer, Toño, David, Ricardo, Saul, Pepon, Israel, Igor San Juan, Roberto, Javi, Edu “Ayuntamiento” y Luis.

Lo primero de todo quiero pedir disculpas por el retaso de la crónica, pero entre viajes de trabajo, Rioja Bike, y horarios de oficina, no he tenido un momento tranquilo para poder centrarme en el ordenador y poder redactarla. y lo peor de todo….que con la edad y los días se me olvidan mas las cosas. menos mal que saqué muchas fotos, y me servirán de guía.

Dado que Vitin , que ha sido quien ha organizado esta nueva ruta y creado un nuevo track, ya nos ha advertido que la ruta va a ser larga y dura, quedamos a las 7.30 en las bodegas Franco Españolas.

Pedaleamos mi primo Luis y yo, con quien coincido nada mas salir de casa y atravesamos un vacío Logroño.
Menudo día que vamos a tener.: sol, y buena temperatura para pedalear, según vaya avanzando el día.

Llegamos puntuales a la cita y, nos juntamos 15 ciclistas.
No me he bajado casi de la bici y ya veo quien viene a saludarme en vez de ir yo a él, que he llegado después….”te ha tocado….crónica al canto”. ni plan b te dejan oye...

Salimos a buen ritmo dirección Oyón, por lo caminos habituales, después por Moreda, Labraza, aerogeneradores, pasando ya hacia el lado de Alava y primera bajada del día.
En algún momento dado de estos kilómetros se despide mi querido Igor “el Vasquito”, pues hoy no le dan cuartel y tiene que estar pronto en casa.



Acercándonos hacia el monte Ioar, y por la zona de Aguilar de Codés, empieza la segunda subida larga del día. va marcando la ruta Vitin, y va indicando lo que nos espera detrás de cada curva….“ahora viene una rampa que solo la vas a poder subir solo tú con la eléctrica…”, y así es …casi sin problema, pero con tanta piedra suelta, y con tanta pendiente, mas que motor, lo que se necesita es algo de pericia, y me las arreglo para llegar hasta arriba sin poner pie…..el resto del grupo tiene que subir a pata, excepto Vitin, que hace gala de su fuerza y gran destreza, y llega hasta arriba pedaleando….y hay un video donde se puede ver su “hazaña”.


En una de estas rampas, Pepón nos hace parar a todos y nos lleva andando y atravesando algo de maleza a un mirador, no recuerdo el nombre, con unas vistas espectaculares.



Aquí viene una de las escenas divertidas, y de alto riesgo, del día. nuestro querido “showman” Jero, que va con la bici a todo los sitios, literal, se sube a un poste, que no se quien lo ha puesto allí ni para que, y con grandísimas dotes de equilibrio, posa para todos nosotros con su bici en todo lo alto. también hay un buen reportaje gráfico por parte de unos cuantos móvil en mano, y es que se está jugando el bigote.
Alguno intenta emularlo inicialmente, pero ni color. Jero es Jero….con dos cojones y un palo.



Enseguida cogemos la primera senda del dia "Senda Txikita", así se llama la sierra y así bautizamos la senda, la originalidad es lo nuestro. 

Esta senda es un poco técnica con alguna curva con piedras y escalones pero ciclable y preciosa ya que va integramente por un bosque cerrado donde no entra un rayo de sol.

La ruta sigue. empezamos a subir el Ioar. el pobre Ricardo va sufriendo mas de lo que el quisiera. nos encontramos con un avituallamiento de una carrera de cros que ya nos indica que nos demos prisa, que los corredores van a llegar y podríamos molestar.


Llegamos a una senda donde un cartel indica…”senda de los lobos”….tiene buena pinta, y con ese nombre tan sugestivo mas aún.

Nos reagrupamos, y antes de que lleguen los corredores de la prueba, pues también tienen que pasar por dicho lugar, nos lanzamos cuesta abajo por unas de las sendas más bonitas que he hecho últimamente. preciosa…y descendiéndola muy divertida.

El camino de vuelta ya ha empezado, y vuelven a venir unas cuantas subidas que ya se hacen más duras, sobre todo por la acumulación de kilómetros y ascenso.
Por la zona de Cabredo, llegamos a un paraje nuevamente precioso. es un manantial cuyo nombre, y según indica Isra, su nombre es el “Nacedero la Celagua de Sierra Chiquita”.
Es muy sombrío, con bancos y mesas de piedra, agua potable muy fresca y cristalina una pena no poder almorzar aquí.


Llenamos todos los botes de agua y seguimos el retorno, que aún queda un repechón y las horas pasan.
Igor se ha ido hacer unas horas, pero parece que se fue ayer de lo intenso de la ruta.
Las ultimas rampas para subir hasta la cumbre, junto al león dormido, y viniendo desde el norte, se hacen muy duras. me quedo con Ricardo que está sufriendo lo suyo y le remolco todo lo que puedo, pues aún me queda batería de sobra. hoy hemos economizado mas que otros días….y sufrido mas.


Nos volvemos a reagrupar arriba y empezamos la bajada final hasta Logroño.
Pasamos por La Población y el resto del camino lo conocemos todos de sobra.


Buen ritmo, todos en grupo, y con susto final, justo al llegar a Logroño, con un coche que se salta un ceda al paso por el artículo 33, pues nos ha visto venir….y nos dice que no corramos tanto.
Nuestro amigo Jero, que es quien mayor disgusto se ha llevado, le vuelve a decir 4 cositas al conductor.

Unos cuantos corriendo para casa porque es el día de la madre y tiene deberes, y otros tantos, como siempre, a almorzar, que parecen que no tiene familia….ni hogar….jjjjjj
Una vez más, la ruta preciosa, además con novedades, que siempre se agradece Vitin. y como siempre, muy buen rollo, y un placer rodar con vosotros.
Hasta otra.


09 mayo, 2018

Treguajantes (10 Ciclistas)


Distancia: 83km
Desnivel acumulado: 1554mt
IBPindex: 108

Crónica por Roberto  “Montemediano”

Israel, Toño, Fer, Pepe, Ricardo, David “Reventón”, Roberto “Montemediano”, Vitín, Igor San Juan y Luis.

Miro de reojo el punto de reunión, y solo veo 5 o 6 ciclistas, pienso ¿tan pronto he llegado? no puede ser, si son las 8 ¿qué raro tan poca gente? empiezo a hacer recuento y claro, entre los del equipo Mercedes preparando la Rioja Bike Race , los que se van con La Solera a “calentarse” por carretera y los amigos de Hogar Ciclos compitiendo en la Girona Bike Challenge quedábamos cuatro gatos para ir a Treguajantes.

Entre saludos mañaneros esperamos 5 minutos más por si aparece algún perezoso, pero no pasamos de 10 ciclistas.  O mejor dicho 9 y medio, porque David(reventón)está recién llegadito de un finde loco por tierras Salmantinas. Aunque por el tono de su voz más bien parecía recién salido de la discoteca Pachá, (dio poca guerra en toda la mañana, la verdad).

¡Venga hasta Murillo! dijo Pepe con su voz de sargento, mientas transitamos por las pistas, dejamos a nuestros flancos campos de cereal reverdecidos y viñedos con las cepas recién despuntadas de futuros racimos de uva. Sin duda la primavera a “explotado”con los primeros calores.


Pero esta mañana de martes festivo la temperatura seguía siendo fría, los que salieron de invierno acertaron, los que no, a pasar frio.
Llegamos a la pestosa subida de los almendros, larga y tendida, el grupo se parte en dos más o menos, noto a nuestros guías, Ricardo y Pepe tranquilos, el hecho de ser un grupo de 10 a ellos les resulta fácil de guiar, acostumbrados como están a domar  grupos de más de 25 ciclistas.

Pocas anécdotas que contar la verdad, hacemos alguna parada para reagruparnos y comer algo. El ciclar por pistas da poco juego para descuidos, o patinetas con las que chillar o reírse del compañero, Eso sí, las vistas y los montes de pinos y robles, unido al silencio, te invita a meditar sobre lo bonita e inhóspita que es la zona por la que transitamos.



Ricardo, tira de orgullo y encabeza el pelotón, parece que estamos cerca de su aldea, donde sus abuelos encontraron trabajo en la fábrica de telas. Única actividad industrial que había por la zona en aquellos tiempos. Alcalá, nos comenta como los mozos de la zona de Soto y Treguajantes que trabajaban en la fábrica de telas que subministraba uniformes para el ejercito español, se libraban de las campañas militares de aquellos tiempos. Por ser necesarios para la industria.



Treguajantes es una aldea deshabitada que pertenece al municipio de Soto en Cameros de la comunidad autónoma de La Rioja (España). Se sitúa en una ladera sobre el barranco de San Blas, en pleno corazón del Camero Viejo. Tiene varias casas restauradas que son habitadas en verano.

La localidad, como todo Cameros, se ha dedicado históricamente al pastoreo trashumante, tenían ovejas churras y merinas, y algunas vacas para la labranza. Por la zona también se cazaban perdices y liebres, así como algo de caza mayor.
Al pueblo le llegó escasamente la era industrial mediante una serie de telares de paños y bayetas, algunos tornos de hilar para las fábricas de Soto de Cameros y un molino harinero.
Esta pobre economía casi de subsistencia fue la razón principal por la que sus habitantes emigraron durante todo el siglo XIX y más masivamente durante las primeras décadas del siglo XX.
Imagino que a muchos de vosotros os suena la definición que Wikipedia hace de Treguajantes, es un calco de todas las localidades de Los Cameros y de tantas y tantas familias que abandonaron estas tierras por encontrar un porvenir.

Pero bueno, nosotros cicloturistas del siglo XXI, vestidos de astronautas (según la visión de los habitantes de estas aldeas en el siglo XVIII) conseguimos llegar a destino. Lo primero que me llama la atención es la ubicación de la localidad, más grande de lo que me imaginaba, pero sobre todo su imponente iglesia, para mí desproporcionada, tanto en metros que ocupa de planta como la altitud de su torre.

Desgraciadamente el tiempo y el abandono han hecho mella, y ahora se encuentra semi derruida pero aún te puedes hacer una idea de la importancia del proyecto. Cuando la vi, la frase que se me paso por la cabeza fue, ¡Madre mía, hasta donde llega Dios!

Tumbamos nuestras bicis en el suelo y comemos algo, Ricardo aprovecha para preguntar por algún pariente suyo a un par de lugareños. El resto aprovechamos los rayos de sol como los lagartos, foto de grupo para que quede constancia de nuestro paso y emprendemos la marcha ahora dirección a Soto. 


No sin antes desandar parte de la bajada a la aldea que ahora toca subir, dolor de piernas. Bajamos por un camino hormigonado y lleno de curvas que lo hacen divertido, olor a zapata de freno, un poco de “culebreo” por sus calles y llegamos a la plaza de Soto donde llenamos los botes de agua. No hay tiempo para más, a Luis, 
 a San Juan y a David les esta sonando la campana y tienen prisa. 


En poco tiempo estamos transitando por la senda que sube al mirador, algún calentón que otro y vistas impresionantes.

Tramo de carretera hasta Leza (últimamente al grupo le está gustando bastante el olor del asfalto) antes de entrar por la peligrosilla senda que desemboca en Leza, Luis, San Juan y el trasnochado David deciden continuar por carretera para llegar antes a casa y que la bronca no sea muy ruidosa (que a uno le duele la cabeza aún).

Ya solo quedamos los “7 magníficos”, bueno 6 y un “portento” que fiel a su costumbre, realiza una de sus frecuentes “patinetas” en la senda que nos lleva a Ribafrecha. La desesperación de tan torpe acto, le lleva a negar la acción tres veces, igual que aquel discípulo de Cristo.


Superada esta localidad el ciclar se vuelve rápido y constante la sensación de que la ruta llega a su fin es evidente cuando cruzamos Alberite y en un “plís,plás” llegamos a Logroño sin incidentes.



Nos despedimos en Las Gaunas, y cuatro de nosotros decidimos acabar la mañana con una monumental tortilla de patata y cervezas. En el ambiente quéda la sensación de haber visitado una parte de Los Cameros tan íntimamente ligada a muchos de nuestros padres y abuelos.
Sin duda una bonita mañana, hasta la próxima compañeros.


 FOTOS AQUÍ: