17 noviembre, 2017

Barranco de San Martín-Minas de Jubera (22 Ciclistas)


Barranco de San Martín desde Logroño
Distancia: 71km
Desnivel acumulado: 1293mt
IBPindex: 99



Crónica por Tate





Pepe, Luis, Miguel “Cuñao”, Igor San Juan, Jesús, Dieguito, Toño, Chuchi, Edu “Jabalí”, Diego “Buitre”, David, Hector, Javi, Vitin, Tate, FER, Saul, Jorge “Pasión”, Ramón, Alvaro, Ricardo y Fran.


20 valientes hemos tomado la salida a las 8 del día de hoy desde Las Gaunas.  Mañana deliciosa para pedalear excepto por el viento que en algunos tramos sacudía de lo lindo. Enfilamos hacia la cantera de Villamediana por detrás del Hospital y enseguida se ven dos bandas de ciclistas, los fuertes incluyendo a “los mediasrutas1” que tirarán como poseídos hasta que han terminado “su ruta”, y los que no dábamos más de sí con los que David se ha solidarizado y nos ha acompañado buena parte de la ruta.


 Hemos navegado por tierras de Villamediana, Murillo y Ventas para llegar en prácticamente una hora a Ventas Blancas. Javi y yo íbamos comentando “hay que guardar para la subida de las antenas”. En Ventas parada rápida agua, algo de comer y a salir pitando por la carretera hasta el cruce de las antenas. 


A partir de aquí cada uno a su aire, algunos han volado y otros hemos ascendido humildemente. Paradita rápida y descenso junto a las antenas hasta Santa Engracia por una pista con mucha piedra suelta en la que a mí sólo me ha faltado hacer el pino encima de la bici, para conseguir dominar la cabra y al final tocar la cuneta casi en parado.


 Tras este pequeño percance, entrada a Santa Engracia por “la calle Laurel”. El pueblo estaba abarrotado de gente ya que en la plaza estaban asando un par de cutos monumentales para repartir entre lugareños y visitantes. 

Nos reagrupamos para tomar la senda que sube al pueblo de Javi, San Bartolomé, y duro ascenso en el que ha debido haber alguna voltereta sin mayores consecuencias, al menos hasta el momento. Foto de grupo en la plaza dónde Javi ha recibido algún currito, dicen y de los que se ha estado quejando el resto de la ruta sin conseguir saber quién era el culpable.

En San Bartolomé   el grupo “mediasrutas1” ha dicho que se volvía. ”¡Menos mal!”, hemos pensado alguno, ya que si no, nos revientan; a partir de aquí hemos enfilado el ascenso como 12+1 ciclistas normales, no cómo seres demoníacos pedaleantes que buscan un exorcismo que los libere del plato grande y piñón pequeño. 


Primero una senda muy empinada que comunicaba con la carretera que va a San Martín y después un ascenso duro pero llevadero por la carretera hasta la Nave Ganadera. Pero ¡oh sorpresa! Cómo decía Jesús, nuestro educador, cuando se termina el ascenso por asfalto y la carretera comienza el descenso hacia San Martín, nosotros tomamos una pista hacia arriba, muy arriba, para ir a San Martín. 


Son cosas que sólo nos pasan a nosotros. Tras un par de repechones potentes, el ascenso se suaviza bastante y nos desviamos a la izquierda para tomar una senda que desciende al pueblo. ¡Horror! La duda y el , temor asalta a los líderes del grupo; alguien dice: ¡aquí nos confundimos la última vez!, pero el olfato de jabalí de los miembros de la cúpula enseguida localiza la senda, bastante bonita por cierto, aunque algo rasposa, que nos conducirá hasta San Martín. 


Trago de agua y cruzamos el pueblo para salir por el puente y tomar el camino del barranco. Yo hacía bastante tiempo que no lo recorría y me lo he tomado con mucha calma disfrutando del recorrido al que sólo le falta para ser perfecto, agua en el río.


Tras un desvío hacia abajo que vuelve a cruzar el río hemos llegado a las minas de Jubera, lugar que yo no conocía salvo por fotos y al que han tenido el detalle de llevarme mis amigos. El lugar bien merece una visita o más y hasta hemos andado un rato corto por una de las galerías que nos decía Igor que salía a Vara de Rey.


Camino de regreso a por las bicis para salir pitando al puente de Jubera y volar hacia el cruce de Santa Engracia dónde nos esperaba el grupo a los rezagados culturales  que queríamos saber algo más de la extracción del plomo y la datación de la mina.

Volamos dirección Ventas, tan solo frenados por la fuerza del viento y al llegar al pueblo nos encontramos con el grupo “Mediasrutas2” formado por Fran y Ricardo que nos estaban esperando.


 Éstos nos han respetado y no querían sacarnos los ojos. A mí personalmente me ha dado una gran alegría encontrarlos y pensaba ¡Que detallazo! Ricardo ha preparado almuerzo en Murillo y no nos había dicho nada, cómo ya hizo una vez. Me he guardado el secreto en mis adentros y al llegar a la segunda estación del VíaCrucis de Murillo, no he podido por menos que preguntárselo, pero me ha decepcionado diciendo que no era su cumpleaños. En fín, ¡qué poco dura la alegría en casa del pobre! Así que carretera y manta dejando a la derecha el merendero deseado.

Ascendemos por la curva de la carretera para tomar la sendita y después el camino a Villamediana con mucho aire de nuevo. Y poquito a poco nos vamos acercando a Logroño, con las piernas cansadas pero felices de esta gran ruta. Reagrupamiento en Alberite y algunos afortunados han ido a tomar una cervecita para celebrar un gran día.


Tras la ruta y los comentarios de hoy, tendremos que hacer una votación para averiguar qué pueblo es el mejor: Montalvo o San Bartolomé

FOTOS AQUÍ:

14 noviembre, 2017

XVII ruta del mantible 2017


5 de noviembre de 2017
Distancia: 38km
Desnivel acumulado: 660mt
IBPindex 56


Crónica de Alberto "Winnie"

Lo que bien empieza, bien acaba.
 
Como todos los años, volvemos a la madre de todas las rutas organizadas de BTT en La Rioja, el Mantible.  Este año se rendía homenaje al fundador de la tienda de Bicicletas José Mari , “El Coman” después de su reciente fallecimiento. Quién nos iba a decir que hace 28 años un tal abuelo cebolleta junto con un Capitán Araña, que buscaban un camino de Logroño a el Cortijo, Fuenmayor  y vuelta a Logroño, contaría hoy con 300 participantes y 28 ediciones celebradas. A día de hoy el abuelo cebolleta es un señor eléctrico y el capitán Araña ha prometido volver a la bicicleta, 35 veces.

Como ha sucedido los últimos años, Tomás, el obrador de la Pastelería San Millán, nos ofreció un surtido de pastas, regadas con un café que invitaron de mutuo propio, Roberto de Nieva e Igor San Juan.

La ruta se dividía en dos partes: una clásica, con el recorrido habitual de todos los años y otra “más Extrem” con diferentes sendas como son las del Cortijo, La Pirámide, la Imposible o parte del circuito del campeonato de La Roja de XC.

Fran y yo nos encargamos de realizar la clásica quedando entre los 100 primeros de la clasificación de dicho recorrido. Algún componente de Andanzas en BTT hizo la ruta de sendas y otros, lo que le salió de los cojones.

La mañana, en cuanto a lo climatológico nos tuvo acojonados. durante la salida  El  primer contratiempo de la mañana sucedió cuando nos dimos cuenta de que Israel no llevaba el móvil, por lo que tuvimos que atender al mocete mientras Pepe tomaba registro de todo lo que sucedía con su Smartphone (este chico está enfermo). La salida transcurrió sin sobresaltos, pasamos por la puerta de Villa Carmelo deseándonos pronta visita.

La organización y voluntarios fue de diez, gente muy amable y atenta en todo momento. La climatología o algún lugareño con mas mala virgen que Toño con los ciclistas de otros clubs,  se afanaron en quitar marcas del recorrido, lo que propició algunos despistes.

Una vez llegamos a meta, chocolate, bizcochos de Pastelería San Millán y a almorzar a Villa Carmelo.

En Villa Carmelo fuimos testigos de la enorme generosidad de Vitín. Fue capaz de dar de almorzar a más de 20 personas con 15€, más o menos. También dimos cuenta de que David, el campeón de La Rioja Bike 2017 en la categoría Master60 en un raro que no come más tontadas como los chiquillos de 4 años, como helados, huevos y patatas. Los hombres, en cambio, estuvimos comiendo patitas de cordero y lengua de ternera. MUCHAS GRACIAS VITÍN.

Quiero utilizar estas últimas líneas para agradecer a Diego que me prestara su bicicleta de 29” con monoplato y la pusiera a disposición de un patán como soy yo.













08 noviembre, 2017

El paso de los Contrabandistas (16 Ciclistas)


1 de noviembre de 2017
Distancia: 58km
Desnivel acumulado: 1213mt
IBPindex: 103



Crónica by Ana

Vitín, Alvaro, Dieguito, David, Igor, Miguel “cuñao”, Ana, Israel, Ricardo, David “Reventón”, Saul, Roberto “Montemediano”, Pepe, Toño, Fer, Chuchi.

Una vez más me venían amenazando, Crónica.
Pues nada que la semana anterior había librado, pero esta me cayó de pleno “el peso de la ley” nada, que ni teniendo al lado al letrado en el grupo,  como no estaba de guardia no pudo hacer nada por evitarlo, vaya que aquí no se libra ni el tato.

Pues que nada te levantas por la mañana, abres la ventana a ver en qué temperatura nos movemos, y de la temperatura ni me di cuenta, pero de la fauna que quedaba en las inmediaciones de las discotecas, gracias a esta costumbre americana denominada  “Halloween”,  sí puede apercibirme.

Como siempre que nos toca ir hacia la sierra alavesa, quedamos a las 8,00h en las Bodegas Franco-Españolas.
Voy a expandirme un poco en otra de las cosas que me gustan mucho, aunque no tanto como la bicicleta, y es el mundo del vino y su historia en Rioja, por ello voy a hacer un pequeño apunte del por qué de esta Bodega Centenaria, y el gran referente que ha supuesto en Rioja.
Se funda a partir de la llegada de la filoxera en Francia, por lo que cuando los franceses se dieron cuenta que el clima en Rioja era muy parecido al suyo y al haber perdido todo su viñedo se vienen a hacer vino a La Rioja.
De ahí viene su nombre Francia y España, se podían rellenar folios y más folios sobre esto, pero vamos a lo nuestro que es la bicicleta.

Salimos un grupo de 16 ciclistas, ……………………………
Pues bien nos ponemos en marcha a eso de las 8.07, esto me lo chiva el GPS, un grupo de 16 ciclistas, donde la temperatura nos marca diferentes tendencias, unos vestidos con culotte largo, chaqueta, vamos casi  como si fuera el invierno profundo, otros un poco más ligeros, véase  pantalón corto, y térmica y maillot en la parte superior, casi veraniegos,  entre medio, nos encontramos el resto, vamos los otoñales. 

Lo malo de esta época del año, en que nos movemos, es que no tienes ni la menor idea de qué ponerte, entre otras cosas, porque la temperatura media que tendremos es de 7.9 grados, con 5 de mínima y 11 de máxima, esto también me lo chiva el GPS, bueno puntualizar que el señor del tiempo había augurado más temperatura...

Salimos hacia Viñaspre, con la intención de reponer el agua de nuestros bidones, pero oh-oh!!! Una vez más la fuente está seca, no sabemos si será por las obras que hay en las inmediaciones  de la misma o por restricciones, debido la larga sequía que llevamos este año.
Es aquí donde los hacemos la foto de grupo, pues ya Roberto comenta que tiene que irse a cumplir con Todos los Santos…


Es en Kripan, dónde podemos reponer agua, allí, alguno aprovecha para comer alguna barrita energética, así que “allí donde fueras, haz lo que vieras”, saco mi barrita y le pego un mordisco, ya que seguro necesitaré esa  energía más adelante.
Efectivamente a partir de ahí es cuando empezamos a subir.


La naturaleza que nos va a seguir durante toda la ruta es impresionante, los diferentes bosques que nos encontramos tienen una belleza que por mucho que lo quisiéramos plasmar con unas cuantas palabras sería imposible, es la sucesión de colores otoñales, los que nos van dejando sin palabras, explosión de verdes, rojos, ocres, marrones, no pueden definirse, hay que estar ahí y verlos y disfrutar con estos bosques de cuento de hadas, que son los hayedos en cualquier época del año, que hace que salga algún guaaau!!! de nuestra boca.


Es esta naturaleza, la que se va a interponer en el camino de Álvaro y será ese árbol el que hará que se quede dolorido durante el resto de la ruta, tanto es así, que en un momento de escapatoria, marchará a casa a reposar el hombro…

En algún rumor con algo de maldad incluida, se escuchaba que Toño había participado en el abrazo Árbol-Álvaro, dicho rumor quedó más tarde desmentido.

Bien, pues seguimos subiendo, sendero técnico, posible al principio, pero hay un par de curvas, imposibles de negociar, que nos hacen echar el pie a tierra y seguir empujando la bici.
Cuando llegamos al paso de los Contrabandistas, hay un vendaval que no nos deja parar, buscamos refugio, un poco más abajo, nos reagrupamos y empezamos la bajada, bueno seamos más concretos, la impresionante bajada, en ocasiones con pasos complicados de rocas, acrecentados por la humedad en las mismas, que en ocasiones te hacían resbalar tan sólo caminando.



Es en el momento al  llegar al bosque de hayas, en el que la bajada se puede hacer a tumba abierta… Bueno para algunos, más tumba abierta, que para otros…

El siguiente paso es volver a subir hacia el León Dormido, con el fin de darle la vuelta, con mucho cuidado, para que no se despierte, salimos a los aerogeneradores.



Desde ahí nos dirigimos a la Senda Cañero,  senda que se va haciendo cada vez más rápida, nos agrupamos en Labraza, desde ahí, seguimos bajando, muy pero que muuuuy rápido!!! Hasta llegar hasta Viana, para incorporarnos al Camino de Santiago, y desviarnos en la consabida trialerita de subida y bajada, hasta el cementerio, donde los parroquianos llevaban flores a sus difuntos.


De ahí alguno, como no, marchó a almorzar, lo que creo que fueron unos huevos con jamón.



 FOTOS AQUÍ: