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01 julio, 2017

EZCARAY 2017 (16 Ciclistas)


25 de junio de 2017
Distancia: 44km
Desnivel acumulado: 1495mt


IBPindex: 129

Crónica por Israel


Edu “Ayuntamiento”, Josu, Javi, Tate, Iker, Fer, Dieguito, Israel, Santi Alonso, David, Luis, Toño,  Vitin y Victor LLop.


Hoy que me dispongo a escribir la presente crónica me entero de que se ha cancelado la cronoescalada al Molcalvillo por falta de inscritos a quince días de la prueba.
¡¡Que poca fe!!

Las cuatro rutas que ya he preparado en Ezcaray durante estos últimos años he tenido que aguantar el tipo y no cancelarla con solo dos o tres apuntados a escasas 48 horas de realizarla. Finalmente una vez más, ha sido un “sexito” de público con 16 ciclistas dispuestos a todo, sobre todo a madrugar. No puedo más que agradecer aquí el apoyo incondicional e implicación de la cúpula y fuerzas vivas de este gran grupo en mi modesto proyecto de jornada ciclista, sin ellos no hubiera sido posible.

Tras montar bicis, inflar ruedas, saludos, besamanos y fumigación antigarrapatil los componentes de la expedición estamos listos para salir puntualmente a las 8:05 desde el polideportivo de Ezcaray. La mañana ha amanecido despejada con una temperatura agradable contradiciendo las previsiones de cielos nublados, posibles lloviznas y nieblas, los hados nos han sido favorables.

Empezamos ruta dirigiéndonos a la plaza del quiosco de Ezcaray con su oportuna fuente. Seguimos unos pocos metros por el centro del pueblo para en breve empezar a subir por una callejuela a mano derecha que pronto se convierte en senda en fuerte subida que nos deja en las puertas del depósito de agua de Ezcaray allí donde estaba aparcado el coche de Diego con su dron dispuesto. Seguimos la senda que empieza al costado del depósito y que unos cientos de metros después nos terminará dejando en el inicio del Camino de Herradura que une Ezcaray con sus aldeas hasta Posadas.



En esta primera senda antes del camino me pongo en cabeza para guiar al grupo, tras un pequeño remonte siento que el grupo no me sigue, paro volviendo la vista y me percato de extraños movimientos en las zarzas y arbolitos en la senda. Tate que estos últimos meses no a ciclado nada con el grupo, ocupado como estaba en tomar posesión de su feudo en la Grajera donde todo el ejercicio que ha hecho ha sido pasearse en bici eléctrica de asador en asador para presentarse como nuevo guarda y proceder a la cata de cuanta vianda se asara en ellos, le han bastado estos pocos cientos de metros para caerse como mínimo tres veces. Tal escándalo mañanero ha alertado de su presencia en la sierra a la avifauna local que huía de él en nubes de pajarillos en alocado piar y aterrados graznidos. Su fama de exterminador de todo plumífero que se pone a su alcance seguro que a llegado hasta el último nido del más recóndito bosque en los cuales se cuenta al caer el sol a sus aterrados polluelos la leyenda de Tate la “catatombe” avícola.


Cogemos ahora el Camino de Herradura a buen ritmo dirección Posadas en un rápido sube baja que nos acerca y aleja de la orilla del Oja según le da por ahí al simpático camino. Pasamos el cruce de Zaldierna y seguimos hasta cruzar la aldea de San Antón. Desde aquí el camino en suave pendiente va cerrándose a la sombra de los muchos avellanos que nos van flanqueando en un oscuro túnel de cuyo techo gotean dispersos rayos de sol para iluminarnos, hora sí hora no, en una bella secuencia digna del mejor cine de David Cronenberg (maestro del género de terror llamado “horror corporal” que eliminando las fronteras entre lo mecánico y lo orgánico explora los miedos humanos ante la transformación física, la deformidad y la infección).



Reunimos la tropa en Posadas y tras aprovisionarnos de agua recorremos un breve tramo de unos pocos cientos de metros de asfalto, el único que pisamos en toda la jornada, en mi intento de evitarlo a toda costa no sea que provoque algún tipo de reacción alérgica entre los más integristas “beteteros” del grupo. En un plis llegamos al inicio de la subidita del día el antiguo camino a Barbadillo de Herreros que los locales llaman subida del Pago San Juan. Algo más de once kilómetros que suben unos 920m aunque acumulan gran parte de los mismos en sus primeros tremebundos kilómetros. Como entremés para lo que nos espera por comer, la subida nos ofrece un primer rampón de girlache de cemento y cantos rodados horneado a más del 25% de inclinación que nos cuesta lo nuestro digerir. Tras superar el escollo continuamos camino, yo me mantengo atrás solo concentrado en mantenerme en lo posible encima de bici, sin pretender alardes en estos primeros duros kilómetros que por experiencia se que si los intento subir fuerte me dejan mas vacio que la panera de Vitín.



Los más fuertes encabezados por David suben alegremente mientras los demás ahí vamos renqueando, unos tienen que echar pie a tierra e incluso se ve alguno empujando bici. En este tramo Eduardo cayó al suelo todo lo largo que es sin mayores consecuencias.


Nos vamos separando cada cual en su sufrir y estando un momento solo empiezo a oír gruñidos, resoplidos y bramidos ahogados. ¿Pero qué coño…? Los sonidos que creí eran de un pobre jabalí arrollado por el portento resultaron ser de de nuestro compañero Victor Llop que subía dando bandazos intentando vomitar sin bajarse de la bici. Parece que un cierto exceso de espuma cervecil la noche anterior le ha puesto su estómago del revés. Acompañándole en su renquear subir cuajado de arcadas, convulsiones, lamentaciones y sollozos intento ir animándole en lo posible. Un rato después cuando andaba buscando con la mirada una roca apropiada para poder dar fin a tan triste agonía de Victor vemos bajar a Diego que nos comenta que el resto del grupo está esperando un poco más adelante bajo unos árboles, dejo al descompuesto compañero en su buena compañía y subo al encuentro.


Nos juntamos todos y descansamos un poco mientras terminan de subir los compañeros y de bajar David que sube como un cohete pero en cada bifurcación se asusta y vuelve a bajar, y vuelve a subir, y vuelve a bajar, y así todo el día. Terminan de llegar los compañeros y nos informan de que Victor Llop se ha rendido y baja a Ezcaray por la carretera de las aldeas. Lo lamento ya que me dijo que estaba ilusionado de estrenar equipación al mismo tiempo que se estrenaba en una salida dominguera con el grupo, otra vez será.



Desde aquí, ya hechos los primeros cuatro kilómetros de subida, la pendiente es más aceptable y nos permite zurrarnos un poco durante sus restantes ocho kilómetros. Voy remontando posiciones hasta colocarme tras Toño, Eduardo y Luis sorprendentemente sin perderlos continuo con ellos hasta el fin de la subida no sin mucho esfuerzo, tanto que en los últimos 200 metros en los que la pista se endurece me cuesta mantener el ritmo y veo como por fin se me escapan. Esta segunda parte de la subida nos regala alguna de mejores panorámicas de la jornada apreciándose en algunos puntos todo el valle del Oja hasta Ezcaray con un cielo azul precioso cuajado de algodonosas nubes de cuento.



Estamos en el cruce con la pista por donde transcurría en tiempos aquella bella ruta llamada del Peponazo que no sabemos muy bien porque se dejo de realizar. Ver ir llegando compañeros mientras descanso es un placer pocas veces disfrutado por mí. Enseguida llega Vitín, me extraña que no me haya pasado por encima tras yo adelantarle aprovechando su parada a coger agua en una de las muchas surgencias del recorrido. Al ver su rueda trasera lo entiendo. La lleva totalmente deshinchada, prácticamente rueda sobre la llanta y el muy cabestro sube el último repecho sin dignarse a inflarla ni sentirse lastrado, pero que bruto es. En último lugar llega Tate asistido por Santi Alonso que con su eléctrica y su generosidad, yendo siempre cerrando el grupo, es un ángel salvador para todo aquel que sufra una pájara, tenga una avería o esté bajo de forma.
 



Son las 11am y estamos dentro del presupuesto. Tristemente no aparece Barrancas al cual esperábamos con ilusión ver llegar desde Canales, así que seguimos ruta. Subimos un poquito más dirección a la Cruz de la Demanda hasta alcanzar el punto más alto de la jornada bajo el Otero, unos 2003m de altitud. Bajamos un tramo en la misma dirección hasta coger a nuestra derecha el sendero bien señalizado que nos llevara en un divertido recorrido de piedras sueltas por la ladera del Otero hasta la senda trialera que nos bajará de cabeza a Pozo Negro.



Empezamos la bajada a Pozo Negro Iker, Josu, Fernando y Vitín consiguen bajarla sin despeinarse siendo este último el único que la bajo entera con bici rígida. Los demás fuimos descabalgando en uno u otro punto ya que la senda estaba realmente delicada con muchísimas lascas sueltas. La anterior vez y única que la baje toda montado estaba mucho más limpia seguramente por la labor de los compañeros de la Valdeminochi que ese verano incluyeron esta bajada en su recorrido y siempre se curran mucho la limpieza de sendas. Aquel año Tate y Dieguito también la bajaron durante la prueba y estoy seguro que Diego hoy la hubiera bajado si no se hubiera quedado el último sacando fotos ya que no es lo mismo bajar una senda despejada que una cuajada de ciclistas torpones que bajan empujando la bici y dando traspiés.



Cogemos algo de agua en la fuente de Pozo Negro, ¡qué lugar tan bonito!, y acometemos el último ascenso para remontar hasta la pista. Esta corta e intensa subida será la última de la jornada, mientras subo voy oyendo a mi espalda un quejido continuo cuajado de Ay!, Uy!, Oy! que en su marcado ritmo me va alcanzando hasta que por fin me supera. Es Javi que sube lamentándose de fuertes dolores. El sabrá qué coño hizo cuando cambio de sillín que se ha desgraciado el ojete, tanto que hasta el último momento no supo si podría venir a la ruta. La verdad que da pena verlo a su típico andar en bici con los codos asomando en sus costados hoy se une que va separando cuanto puede las rodillas de la bici aleteándolas a ritmo con sus codos en un intento de aposentar sin dolor su maltrecho culo en un sillín siente que le arde. Qué estampa, parece un pollo desplumado intentando remontar vuelo, eso sí sube como siempre el condenao.





Ale!! Empezamos a bajar la pista que nos llevará hasta el collado de Ybaya. Una bajada en pista rápida entre bosques y con bellas vistas que hizo la delicia de muchos ya artos de subidas. En unos momentos nos plantamos en Ybaya donde reagrupamos. Aquí comunico a los compañeros a los que pasé el track que no lo sigan he decidido quitar la subida a El Hombre y un tramo de bajada por un feo cortafuegos para poder grabar un poco con el dron de Diego y disfrutar de un buen vermú en el pueblo. Nadie se opone.



Arrancamos quedando Santi y yo cerrando el grupo. En ese momento Santi dice, Uy! Mira una roldana. La miramos, vemos al grupo ciclar sin problema, Santi la recoge, la miramos, vemos al grupo que sigue avanzando y le digo a Santi:

-   Bah, tírala está claro que no es nuestra.

Santi, siendo una persona inteligente y con criterio, no me hace ni puñetero caso y empieza a ciclar con la roldana en la mano. Al poco vemos como Iker se baja de la bici y mira con extrañeza su cambio. Ahí está el dueño de la roldana huérfana. El tornillo es imposible de encontrar pero Fernando saca uno específico para ello de su bien surtida bolsa de herramientas salvando la situación y en lo que cuesta atornillarlo, que es un ratito, podemos continuar.



Dejamos atras el cruce a El Hombre, otro año subimos, y seguimos bajando un poco entre pinos. En una curva dejamos la pista y seguimos a nuestra izquierda por un camino de hierba en subida para tomar la primera parte de las tres que componen la bajada en senda hasta Ezcaray. Esta primera parte es una gozada. Una rápida, amplia y limpia senda sin grandes exigencias técnicas bajo un bosque de pinos y helechos que es una preciosidad. Nos termina dejando en un recodo de la anterior pista aquí reagrupamos y empezamos la segunda parte.

Otra senda está más estrecha y técnica con algunos pasos delicados pero totalmente ciclable entre helechos y monte bajo que nos permite disfrutar de la vista de la ermita de Santa Bárbara sobre el pueblo de Ezcaray, esto si te atreves a levantar la mirada del suelo. Esta senda termina en la carretera que o bien te lleva a la ermita o te baja al pueblo. Nosotros nos dirigimos a la cercana ermita desde donde cogeremos la tercera parte de la senda el divertidísimo ZigZag.



Aquí Diego me entrega su móvil y llaves del coche para yo adelantarme hasta el fin del zigzag donde lo tiene aparcado. Bajo la senda en solitario lo más rápido que me atrevo ahorrándome que los demás aprecien lo torpe que soy tomando sus cerradas curvas. Llego abajo, abro el coche, monto el dron, aprieto la sucesión de botones y palancas milagrosamente en el orden correcto que Diego me enseñó el día anterior y el dron ya está volando. Lo coloco a más de 200m de altura en la posición que le permitirá grabar todo el descenso sin moverlo mucho, doy a grabar, llamo a Josu y empiezan a bajar desde Santa Bárbara el ZigZag en riguroso orden decreciente de habilidad.



Veo las imágenes que graba el dron a través de la pantalla del móvil de Diego incrustado en el mando como baja el grupo el zigzag. Esta imagen me hace recordar la pantalla clásica del videojuego Donkey Kong haciendo los ciclistas las veces de barriles que el peludo gorila lanzaba rodando a Mario por un andamio también en zigzag. Estos recuerdos y verme con un mando en la mano hace que empiece a pulsar botones a lo loco así que si se aprecia algún fallo en la grabación solo puede ser culpa mía.

Josu y Diego bajan como cohetes Diego seguramente espoleado por el deseo de salvar su caro juguete de mis manos. Enseguida llega me da un empujón y me quita el mando suspirando aliviado siendo él quien termina la grabación haciendo hábiles picados y contrapicados con el artilugio.



Nos grabamos un poco más haciendo el tonto y sin más terminamos de bajar por una callejuela hasta el centro del pueblo donde otra vez bebemos en su fuente del quiosco.

Aquí damos por terminada la ruta, todo ha salido bien sin mayores percances y vista la hora aún nos hubiera dado tiempo con holgura a hacer lo desechado. Pero a los compañeros el ambiente del pueblo lleno de terrazas repletitas de cervezas y vermús les hace la boca agua y se dirigen a todo meter a ducharse rápidamente en el polideportivo.

Aquí hago interrumpo la narración, los compañeros que se ducharon en el polideportivo cuando me reencuentro con ellos están desencajados, cariacontecidos, balbucean algo sobre Javi y sin ser capaces de articular palabra le señalaban llorosos sus partes bajas, por fin me explican que pasó. Preguntad, preguntad vosotros a quienes lo vivieron yo no tengo palabras para tanto horror.

Sobrándonos tiempo vamos de bar en bar tomando y comiendo algún pincho. Enseguida se nos une Victor Llop ya recuperado. Tras las risas, un pimiento relleno ultra-picante y alguna broma nos dirigimos al local donde comimos mientras fuera caía fuertemente la lluvia perfectamente sincronizada para no mojarnos ni una gota en todo el día. Nos amenizaron la sobremesa una banda de gaitas de una mesa cercana que en un primer momento aplaudimos y jaleamos pero pasado el rato no hizo huir sangrando de los oídos.


Dimos por finalizada la jornada yéndose cada cual a su casa dando yo también por finalizada la narración. Gracias a todos por acompañarme y solo lamento la falta de varios compañeros comprometidos en otras disciplinas deportivas y de Pepón que tenía que oficiar una boda.


Hasta otra guapis.

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Solo comentar que esta crónica le tocaba realizarla a Toño pero ante su insistencia, pese que no me sentía muy inspirado, accedí a hacerla a cambio de que aguantara él la bronca por mi segura tardanza, como así ha sido.


7 comentarios:

vitinbtt dijo...

Buenísima crónica Isra, pero a ver si eres capaz de enviara las crónicas un poco mas pronto "mendrugo".
Otra gran ruta y otro año que asisto, la "etapa" (como diría Richi") estuvo muy bien y lo pasamos fenomenal, yo no había estado en pozo negro y me parecío un lugar idílico, pero quien coño va hasta ahí; los sitios mas bonitos están en lugares muy alejados (y menos mal)
Por una vez "el patinetas" no hizo tapón pero se le vio un poco torpe en alguna bajada y, sin que sirva de precdente, también en alguna subidita echándole la culpa al pobre David (que culpa tendrá el de su torpeza).
Una pena lo de Victor Llop, aunque igual no estaba tan malo pero viendo en "nivelazo" que había se ablandó un poquito y, porque no decirlo, se rajó.
Isra, ahora andas un montón, aunque la rueda estuviese bien no te seguiría y esto es la verdad.
Muchísimas gracias por la invitación, eres un fenómeno y un gran amigo pero me parece exagerado que nos invites en Ezcary, por eso insisto que la invitación sea en Logroño.

eduardo gomez dijo...

Buena cronica, si es caso un poco corta para ganar el Planeta

Luis Martínez dijo...

Israel, un completo: buena crónica, buena ruta y buen convite. Gracias por todo. Lo pasamos fenomenal. Y a ver si empiezas a beber cerveza con alcohol, que ya nos metes a casi todos.

TOÑO Pleitos dijo...

Isra, para esto he tenido que aguantar tantas críticas y requerimientos de entrega por parte de la Cúpula? Creo que la fenómenal ruta y el espléndido almuerzo con los que nos obsequiaste merecían un desempeño en la crónica a la anchura (perdón, a la altura) de la última con la que nos deleitaste en fechas recientes.
El Visir, a pesar de la mejora obtenida con la ingesta masiva de magnesio (despide un brillo mortecino en la oscuridad, causando el terror de sus compañeros cuando va a trabajar -su familia, al menos, está ya acostumbrada-) pinchó en la subida de la jornada (pinchó él, no su rueda) y no se ganó el almendradito en el rampón del entrada al camino a Barbadillo de Herreros.
Por cierto, Isra: nuestros almendraditos?
Por último, es de reseñar la aparición en la ermita de Santa Bárbara del espectro de Copito de nieve. La Santa Sede está investigando por si pudiera constituir milagro.

TOÑO Pleitos dijo...

Escribo este nuevo comentario con el único propósito de aplaudir el magnífico vídeo realizado por Dron Diego. Llamadme palmero, no me importa. Lo bueno hay que aplaudirlo (siempre).
Fenómenal la combinación (completamente sincronizada) del plano general del descenso de Santa Bárbara y el subjetivo de Dron Diego. Todo un acierto.
Fdo. Palmerito Pleitos.

israel ogrobis dijo...

Gracias por los comentarios.

Espero podamos repetir muchos años más, la verdad es que me hace ilusión que subáis a sufrir conmigo un poco por esos caminos que tantas veces recorro en solitario, el ir buscando rampones y sendas por las que meteros es para mí un gran aliciente.

Siento que la crónica no haya sido esta vez de tu agrado Toño, esta visto que si no te doy papel protagonista no estás contento, eso te pasa por no caerte, tirar a alguien o provocar peligro con tu inconsciencia como acostumbras, poco a poco te van educando. En todo caso ya sabes que esta vez no estaba muy inspirado, realice la crónica solamente porque a ti aún te apetecía menos y me sentí obligado. Intentaremos mejorar en esto como en todo.

Felicidades a Diego por el estupendo video aún con mi torpe contribución.

Muchas gracias a todos los asistentes, a aquellos que aun queriendo no pudieron acudir y especialmente gracias a Vitín por subir aún a regañadientes, no hubiera sido lo mismo sin ti.

Fer Alcalá dijo...

Perdón por la tardanza en leer tu crónica, pero así he vuelto a recordar el día tan estupendo que pasamos en Ezcaray y que ya se me había olvidado. He vuelto a rememorar el precioso camino hacia Posadas, la impactante visión del rampón empedrado, el encanto de Pozo negro, las vistas desde Santa Bárbara, el vuelo del Dron, el vermut al son de la banda de música de Ezcaray, las gaitas.... en fin... qué recuerdos...

La crónica me ha parecido bien,larga...pero bien. Desde luego no tiene el nivelazo de la anterior,-obra culmen de tu carrera-, pero al igual que tu forma física, tu valor literario va dando vandazos aleatorios difíciles de entender o pronosticar. Parece mentira que ninguno de los preparadores físicos de nuestro grupo no haya sido capaz de dar una explicación a tal fenómeno, algo más seria que la de los electrodos del Doctor Montalvin.

Gracias Isra por tu invitación y por el trabajo y responsabilidad que lleva preparar estas rutas.

Mi enorabuena a Diego por el video tan chulo.

Hasta la próxima.